miércoles, 16 de noviembre de 2016

Capitulo #17. Conocimiento del consumidor.

 Al respecto, conviene tener en cuenta los modelos de calidad total que la American Society for Quality Control (ASQC) propone como las estrategias más adecuadas para garantizar dicha subsistencia a lo largo del tiempo, ya que por medio de ellas se logra un acercamiento estrecho con los clientes y su lealtad a las marcas e instituciones.
La trilogía de la calidad para el TQM consiste en lo siguiente:
1.    Plantación de la calidad (desarrollar los productos y los procesos requeridos para satisfacer las necesidades de los clientes).
2.    Control de la calidad (para alcanzar las metas de productos y procesos).
3.    Mejora de la calidad (alcanzar niveles de desempeño sin precedente).
En relación con el conocimiento delos dientes, exponemos a continuación los pasos que deben seguirse:
1)    Identificarlos
2)    Conocerlos afondo.
3)    Satisfacer sus expectativas y, si es posible, superarlas.
4)    Verificar su satisfacción.
Existe un acuerdo universal de que hay dos clases de clientes: Los internos a la institución misma y los externos. Se entiende por clientes internos a todas aquellas personas o departamentos de la misma organización que utilizan nuestros productos, información o servicios, como un insumo para generar los suyos propios. Por su parte, los clientes externos son las personas o instituciones que, sin ser parte de la organización que los provee, usan nuestros servicios, productos o información, sin importar si los emplean como insumos para continuar su transformación o si son los destinatarios finales de los mismos.
En los siguientes párrafos se presentan una de las categorías o tácticas psicológicas para reconocerlos y relacionarse más eficazmente con los tipos diferentes de clientes:
·               El cliente volcánico es impulsivo, no disimula su enojo, y lo manifiesta, quizá, con gritos o incluso frases agresivas.
·               El afirmativo es el cliente que no contradice, dice que si a todo, o por lo menos no niega nuestros argumentos, pero no nos compra al momento del cierre de la venta.
·               El cliente bromista es aquel cuya actitud carece de formalidad y enfrenta al vendedor mediante chistes o frases humorísticas; usa la ironía o la broma para evitar la compra.
·               El cliente de tipo hablador, simplemente, no se calla. Habla y habla sin que sea posible interrumpirlo.
·               El cliente orgulloso hay que alabarlo, pues le gusta el elogio de la gente, en cualquier aspecto.
·               El cliente silencioso no habla, solo hasta el final y generalmente es para decir “no”.
Actualmente, conceptos como top of mind o mind share se han convertido en verdaderos objetivos inmediatos, tanto por los publicistas y mercadólogos, como por los directivos en general. Mientras el primero se refiere básicamente a cuál es la marca que en términos de porcentaje evoca una muestra de clientes al solicitárseles los nombres de marcas de determinados productos, el segundo se refiere al porcentaje de veces que una muestra de clientes menciona la marca que se investiga, sin importar el orden en que lo hacen.
Mercadotecnia y psicología organizacional.
Básicamente existen dos aspectos en que la mercadotecnia y la psicología organizacional coinciden; a) la llamada mercadotecnia interna, es decir, la que se refiere a la que la organización realiza en el interior de sí misma y coya principal población objetivo son sus integrantes, y b) la forma en la que existe una influencia mutua entre acciones de mercadotecnia y hábitos de consumo de los clientes.
La llamada mercadotecnia interna se orienta, según el modelo de Berry y Parasuraman, a traer, desarrollar, motivar y retener a las personas más talentosas con que pueda contar una organización. Para ello se requiere asegurar siete aspectos.
1.    El conocimiento de los empleados.
2.    Contar con estrategias y acciones eficaces que nos permitan competir exitosamente para atraer a las personas de talento.
3.    Una vez dentro de nuestra organización, o mejor si es antes de que el empleado se incorpore, ofrecerle una visión suficientemente atractiva como para que ponga en función de ella todo el esfuerzo y competencia.
4.    Preparar a las personas de nuestra organización para que su desempeño sea de alta calidad.
5.    Crear las condiciones para que el desempeño de las personas como integrantes de equipos sea superior a lo esperado.
6.    Darles mayor libertad a los empleados a fin de que actúen con el menor número de límites.
7.    Medir y evaluar el desempeño de las personas con el propósito de recompensarlo cuando este sea válido.
En lo que se refiere a las técnicas empleadas en mercadotecnia dirigidas hacia el exterior de la organización; desde el punto de vista de Masson y Willhoff, requiere de un fuerte soporte psicológico, especialmente las que buscan apoyar la comercialización en almacenes y tiendas de autoservicio. Ambos autores refieren las siguientes:
1.    Estudios del consumidor.
2.    Estudios de su comportamiento ante el autoservicio, las grandes superficies, las tiendas tradicionales.
3.    Estudios de presentación; empaquetado, legibilidad, aceptabilidad de un producto.
4.    Estudios de los hábitos de compra y de consumo.
El aseguramiento de la calidad de los productos.
A partir de la década de 1950 se comenzó la utilización de varias técnicas que contribuyen a la mejora de los sistemas de producción, a fin de lograr repercusiones positivas en la calidad de los productos. Nombres como Deming, Juran y Crosby comenzaron a ganar popularidad por la valía de sus aportaciones y por los extraordinarios resultados logrados en compañías que se adherían a su filosofía. A partir de ellos, se logró popularizar conceptos como el aseguramiento de la calidad, la calidad total, etcétera; además, se formalizó el uso de herramientas de calidad. Podemos decir que la búsqueda de la calidad se ha apoyado en dos grandes tendencias, el uso de herramientas estadísticas y el uso de herramientas de ingeniería.
Como lo establece la ASQC, las siete herramientas estadísticas de calidad son instrumentos que ayudan a las organizaciones a comprender sus procesos y a mejorarlos. Las herramientas son: el diagrama de causa-efecto, la hoja de verificación, la gráfica de control, el diagrama de flujo, el histograma, el diagrama de Pareto y el diagrama de dispersión.
Métodos de aseguramiento de la calidad de los servicios.
Otros autores hablan de algunas herramientas que pueden ayudar en el aseguramiento de la calidad de los servicios. Las herramientas de servicios que plantea McCann son:
1.    l) Servir por el placer de servir.
2.    2) No sustituir la conveniencia por el servicio.
3.    3) Recordar que en cada queja existe una solicitud de servicio.
5)    Manejar los momentos de la verdad.
6)    Preocuparse por los clientes e invitar al propio jefe a preocuparse por el prestador del servicio:
7)    Los gerentes no son responsables del trabajo que realiza su gente, sino de la gente que lo lleva a cabo.
8)    El placer que se experimenta en los negocios se debe al servicio que se ofrece al cliente, no a lo que se le vende.
9)    La gente no identifica el servicio excelente si no se le indica en dónde encontrarlo.
10) Reconocer el servicio que se le brinda y permitir que le sirvan.
La psicología del consumidor.
En los últimos años se ha comprendido que no se gana mucho en las organizaciones haciendo estudios en abstracto sobre la llamada psicología del consumidor,-sino que estas investigaciones han de hacerse en forma relacional. Por ejemplo, no es tan importante saber que efectos produce en los consumidores el Color azul, como identificar si ellos prefieren que el detergente que estamos pretendiendo lanzar al mercado les resalta más atractivo de color azul que de color verde; Las actitudes de los consumidores no se presentan en abstracto, sino que son preferencias que se plasman sobre los objetos o los servicios concretos que pretendemos hacer llegar hasta ellos. Por lo anterior, se ha preferido desarrollar herramientas que nos permitan conocer, en el menor tiempo posible y con la mayor amplitud y precisión del momento, sus preferencias en relación con los siguientes conceptos:
El despliegue de la función de calidad (QFD) es un método estructurado, en el cual los requerimientos del cliente se traducen en requerimientos técnicos apropiados para cada una de las etapas del desarrollo y producción. Frecuentemente se hace referencia al QFD como “Escuchar la voz del cliente”
Los métodos Taguchi definen la naturaleza de esas relaciones y optimizan los insumos conflictivos. Los métodos taguchi desensibilizan los productos de los insumos incontrolables, lo que reduce la variación de desempeño. Esta reducción en la variabilidad produce reducciones de costos y mejorar el desempeño y calidad.


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